1.
Sume la de todos los electrodomésticos de mayor
potencia que vayan a funcionar habitualmente al
mismo tiempo. Tenga en cuenta no sumar a la vez
las estufas y la refrigeración, de las dos ponga
sólo la más alta (en la placa de
características del aparato encontrará la
potencia de éste expresada en vatios -W-).
2.
Añada a la suma anterior un margen para
alumbrado y pequeños electrodomésticos.
Le recomendamos que tenga en cuenta, además de
los aparatos instalados en este momento, los que
prevea instalar en un futuro próximo. Una vez
realizada esta suma, elija el escalón superior
más próximo de las potencias normalizadas que
se pueden contratar.
Tenga en cuenta que si
contrata una potencia más pequeña de la
necesaria, el interruptor de control de potencia
(ICP), desconectará la instalación si se rebasa
dicha potencia contratada, debiendo antes de
reenganchar, desconectar algún
electrodoméstico.
Si por el contrario, contrata una potencia
superior a la que necesita, pagará más en cada
recibo sin obtener beneficio alguno a cambio.
En este gráfico
encontrará orientación sobre la potencia de
cada aparato electrodoméstico y sobre la
potencia a contratar según el equipamiento de
electrodomésticos de su vivienda.